Esta es una receta de las que me gustan porque es tradicional de ciertas regiones, tiene distintas variantes y demuestra las influencias culturales entre gastronomías diferentes. A esta Flammkuchen de crème fraîche con cebolla morada, queso de cabra y pera me gusta llamarla “pizza alemana” porque la base es una masa plana de panadería, aunque sea muy diferente a la especialidad italiana.
Esta elaboración es típica de ciertas zonas de Alemania, aunque hoy está extendida a todo el país y también se cocina mucho en Suiza. Su variante más conocida es típica de Alsacia, donde en francés se conoce como tarte flambée y es característica por su relleno con nata, cebolla y panceta. Aquí empleamos la alternativa de crème fraîche combinada con cebolla roja y un toque de pera, idea que he cogido prestada de New Kitchen on the Blog.
Calentar el agua hasta dejarla templada, que se pueda introducir el dedo sin quemarnos, y desmigar la levadura sobr ella. Mezclar bien y dejar reposar 10 minutos. Mezclar mientras tanto en un recipiente mediano las harinas con la sal y el tomillo.
Añadir el agua con la levadura y el aceite, y mezclar bien. Amasar hasta conseguir una masa homogénea y lisa, ligeramente húmeda. Ajustar a ojo la cantidad de harina y agua hasta tener la textura adecuada. Formar una bola y colocar en un recipiente ligeramente engrasado con aceite, tapar y dejar levar hasta que doble su tamaño, entre 45 y 60 minutos.
Deshinchar y separar en dos porciones. Formar dos bolas y dejar reposar 15 minutos, tapadas. Precalentar mientras tanto el horno a 250ºC y forrar una bandeja con papel sulfurizado. Estirar las dos porciones dándoles forma ovalada y depositar en la bandeja. Tradicionalmente las Flammkuchen son muy finitas, pero hay quien las prefiere algo más gruesas, al gusto.
Mezclar la crème fraîche con el aceite, la sal y pimienta negra, y cubrir la superficie de ambas. Repartir por encima la cebolla picada, la pera pelada y cortada en láminas finas, el jamón y el queso de cabra desmigado. Añadir un poco de sal gruesa y pimienta negra al gusto. Hornear durante unos 10-13 minutos, hasta que la masa esté bien dorada.
Con qué acompañar la flammkuchen
La Flammkuchen de crème fraîche con cebolla morada, queso de cabra y pera podemos degustarla como haríamos con una pizza. En esta receta salen dos raciones abundantes, para tomar de plato único entre dos personas hambrientas o para compartir en una cena o almuerzo más informal con varios comensales.