Colombia se enfrenta a un problema con el legado de Pablo Escobar: supone una pesadilla nacional, pero vende camisetas

En cualquier gran ciudad colombiana abundan tiendas de souvenirs donde entre paquetes de café imanes se agolpa memorabilia vinculada al narcotraficante

Vender camisetas en el siglo XXI es algo rentable, mucho. Lo saben los equipos de fútbol –y de cualquier deporte– cuando comprueban que un fichaje de campanillas multiplica las ventas de merchandising y memorabilia vinculada a determinados jugadores.

Lo sabe bien el Real Madrid con ejemplos como Cristiano Ronaldo, Bellingham o Mbappé. También lo sabe el Fútbol Club Barcelona con ejemplos como el de Messi, otro de esos buenos ejemplos que, incluso cuando fichó por el Inter de Miami, supuso vender más de un millón de camisetas en apenas 24 horas.

Un vistazo a…
Consejos para viajar seguro este verano

El balompié no es el único ejemplo, evidentemente. Los dorsales de tus deportistas favoritos hacen que una camiseta normal se convierta en un objeto de culto. De hecho, deportes tan poco afines a este nivel de mercadotecnia están empezando a dar el salto, como sucede con el rugby.

Lo cierto es que vender camisetas, a pesar de que abunden las falsificaciones, es muy lucrativo, pero ¿qué pasa cuando vender camisetas ofende sensibilidades nacionales y, aunque aporte dinero, supone perpetuar heridas difíciles de curar?

Algo que se están planteando ahora en Colombia, habida cuenta de que el país hispanoamericano se ha convertido en una meca turística de primer orden en Sudamérica, especialmente del viajero estadounidense, y que ahora está viendo cómo se convierte en símbolo a uno de los elementos más dolorosos –y difíciles de confrontar– de su historia reciente: el narcotraficante Pablo Escobar.

En cualquier gran ciudad colombiana abundan tiendas de souvenirs donde entre paquetes de café, sombreros paisa e imanes se agolpa memorabilia vinculada a Pablo Escobar. Camisetas, tazas, pósteres, platos, gorras… La cantidad de ejemplos de merchandising con la cara o las frases de Escobar es abismal y, evidentemente, a no todo el mundo le hace ilusión en Colombia esta realidad.

Sin embargo, lo más notable se descubre en Medellín, hogar de Escobar, y que fue catalogada en su día como 'la ciudad más peligrosa del mundo', solo que ahora muchos turistas acuden a ellas como quien acude a un parque temático, haciendo recorridos por los lugares que habitó o donde vivió Pablo Escobar.

Es sencillo de entender, como explican en BBC, que haya mucha gente molesta con esta mercantilización de un criminal que, además del narcotráfico, puso en jaque al estado colombiano y al que, vinculadas a su actividad delictiva, se calcula responsable de la muerte de unas 10.000 personas.

Retratado a través de producciones televisivas como Narcos, el gran público ha romantizado en ocasiones a Escobar, casi convirtiéndolo en un personaje de ficción al que, además, se le ha ofrecido ese carácter humano, como explicaba Santiago Giraldo, autor del libro ¿Por qué amamos a Pablo Escobar? Cómo Netflix revivió al narcotraficante más famoso del mundo, que admite se trata de "en una producción que desvirtúa la realidad, a este personaje se le coge hasta cariño".

Las comparativas pueden ser odiosas, evidentemente. Seguramente a nadie en Italia se le ocurriría hacer camisetas con la cara de mafiosos como Matteo Messina o de Luciano Leggio. En España podría pasar tres cuartos de lo mismo, tanto con narcotraficantes como con terroristas.

Solo que en el ejemplo de Pablo Escobar, muchas personas han perdido la referencia real, quedándose con la versión audiovisual, como si fuera un personaje de ficción al estilo de Tony Montana, de Scarface; Vito Corleone, de El Padrino, o Tony Soprano, de la conocida serie de HBO, Los Soprano.

Por qué amamos a Pablo Escobar?. Cómo Netflix revivió al narcotraficante más fam: Cómo Netflix revivió al narcotraficante más famoso del mundo: 589 (Manuales)

Por eso, Colombia se está tomando en serio una realidad que topa con la economía. Algunos comerciantes se preguntan "¿de qué vamos a vivir?" si la iniciativa parlamentaria de prohibir el merchandising vinculado a Pablo Escobar se lleva a cabo.

"En Alemania no vendes camisetas de Hitler, ni pegatinas de Mussolini en Italia", lamenta el diputado colombiano Juan Sebastián Gómez, uno de los impulsores de esta intención parlamentaria que quiere poner freno a usar a Pablo Escobar como reclamo comercial.

Imágenes | Netflix Narcos

Ver todos los comentarios en https://www.directoalpaladar.com

VER Comentarios

Portada de Directo al Paladar